La junta es en última instancia responsable de la dirección, el apetito por el riesgo y la aceptación del riesgo residual. Las compras, los asuntos legales, la seguridad de la información, la arquitectura, la privacidad, la gestión y el propietario del proceso proporcionan una parte necesaria del panorama.
Dado que las elecciones suelen tener consecuencias duraderas, el libro llama a la soberanía “chefsache”. El tema no puede limitarse únicamente a la tecnología o la gestión de contratos.