Porque la soberanía no se trata sólo de probabilidad, sino también de impacto y capacidad de acción. Un evento puede ser improbable y aun así tener consecuencias inaceptables para un proceso crítico.
Además, la dependencia ya puede tener influencia sin llegar a bloquear el acceso. La posibilidad de sanciones, órdenes legales o despidos puede cambiar el espacio de toma de decisiones y negociación.